lunes, 24 de agosto de 2009

La conspiración y la ineptitud (publicado originalmente el 24/8/09 en www.lapoliticaonline.com)

En la gran mayoría de los analistas políticos existe un obstáculo epistemológico propio de nuestro espíritu de época. Se trata de las ya conocidas teorías conspirativas, quizás producto del quiebre que en la historia del pensamiento produjeron los teóricos de la sospecha: Nietzsche, Freud y Marx entre otros. Pero más allá de estos nombres, el pensamiento conspirativista es trans-ideológico, no tiene color ni es propiedad exclusiva de alguna corriente de pensamiento.
La sospecha es un reflejo saludable de toda conciencia crítica pero me temo que la complejidad de la realidad argentina se resiste a ser interpretada en términos puramente conspirativos. Para ser más precisos, se debe tener en cuenta una variable central: la ineptitud. En otras palabras hay acciones que llevan a cabo los hombres de nuestra política que no se explican por razones ocultas, grandes planes o segundas intenciones. Se trata simplemente de ineptitud. Seguir leyendo esta nota aquí

3 comentarios:

Orlanda Mujere dijo...

¿Por qué vos sos progre tibio "apoyo a los K por sus enemigos" y Tomás Abraham es gorila recalcitrante de la derecha pedorra lectora de La Nación?

Pensé que eran amigovios.

fab dijo...

Está muy bueno lo que planteas y realmente me deja dando vueltas en la cabeza la pregunta: ¿es peor estar bajo las decisiones de un enorme cerebro conspirador o de una obscena ineptitud?
Por supuesto que como casi todo, creo, es una mezcla de ambas situaciones. Pero teorizando una alternativa pura... cual sería peor?

Dante Augusto Palma dijo...

Fab: francamente, no sé que es peor
Orlanda: con Tomás terminamos porque yo quería un hijo de él pero él me dijo advirtió que saldría un híbrido mitad gorila recalcitrante, mitad progre tibio. Eso fue frustrante para la relación y terminamos. Saludos